Gaudium essendi: El gozo de ser

Red para transformarnos y transformar nuestro mundo, desde el gozo de ser.

Voy a plantear una pregunta ¿Para qué sirve el Estado? ¿Cuál creéis que es su propósito fundacional?

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Respuestas a esta discusión

Es verdad, Verónica, yo tengo días...enfín, tienes razón que todo...

veronica pedemonte dijo:
Bueno, Regla, en verano parece que algunas ideas se nos evaporan con el calor y queda un remanente de ideas básicas, que puede ser muy útil.
Y a mi me quedó el remanente (inmenso como un océano en el que me pierdo, tal como dice Manuel) del Estado.
Me parece muy buena tu sugerencia "el Estado se hace para proteger, pero para proteger ¿a quién?"
no sé, , imagino que el estado se supone que surgió para proteger yno para aniquilar. Es decir, siendo optimistas de voluntad y pesimistas de pensamiento "proteger" es la clave. Y es un término extremadamente complejo.
y no se hizo para aniquilar a sus ciudadanos ni a los ciudadanos de otros Estados (siempre con el optimismo de la voluntad).
Eso me recuerda a una cena veraniega de donde había, escritores y representantes de diversas ramas de eso que se ha dado en llamar Arte y políticos.
A alguien (no sé cuantos buenos vinos había tomado ) de ese gremio llamado Arte, ligeramente eufórico se le ocurrió citar la palabra "utopía" y digo la palabra porque no le vi al compañero ninguna pistola al cinto, es decir, el joven no dijo nada como "cuando escucho hablar de cultura...", un mal trago, se hizo un silencio abismal en el salón. Entonces una persona del mundo de la política se levantó muy aletrada y dijo a su vez :

¿Utópicos no?

Nosotros nos miramos así como si nos hubiesen sorprendido in fraganti ¿seremos o no seremos? Creo que a esas alturas ya no lo sabíamos.
Entonces el representante del mundo de la política continuó:
¿Con que "el padrecito Estado"? ¿todavía seguimos creyendo en el padrecito Estado? Cada uno debería pagarse su propia consumición.
Eso era muy grave, porque yo misma a punto de recibir el dinero de un premio , como invitada ,sólo tenía lo justo para un taxi.
Afortunadamente intervino alguien muy caritativo para recordar que todos estábamos invitados y nadie (en teoría, era un convidado de piedra).
Entonces me atreví ( a veces he sido muy atrevida, esa es mi perdición) a decir : No queremos un padrecito Estado, pero tampoco queremos un Estado padrastro.
El asuntó empeoró muchísimo. El gremio artistas y escritores continuó expresándose inadecuadamente, lo que llevó al representante político a decir "estos son los Larras de hoy".
Dios mío, la cosa no terminó ahí, sotto voce se escuchó "sí , pero ahora que se suiciden algunos políticos".
Hay días, nublados, que me entra una ligera paranoia (o severa, según) y pienso que algunos seguimos
pagando por aquella cena. Al fin y al cabo de eso se trataba.
Eso sí, ni aunque nos coloquen en el potro de tortura diremos jamás (por inverosímil, además de por peligroso) el nombre del representante político al que algún camarero mal pagado (imaginamos) debió servir el peor vino de la noche.

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Verónica, esto es un dilema ¿Qué se hace? Tú todavía estás comiendo (aquella ce...), no dices, ¿Cómo devuelves? ¿Qué haces?

veronica pedemonte dijo:
Bueno, Regla, en verano parece que algunas ideas se nos evaporan con el calor y queda un remanente de ideas básicas, que puede ser muy útil.
Y a mi me quedó el remanente (inmenso como un océano en el que me pierdo, tal como dice Manuel) del Estado.
Me parece muy buena tu sugerencia "el Estado se hace para proteger, pero para proteger ¿a quién?"
no sé, , imagino que el estado se supone que surgió para proteger yno para aniquilar. Es decir, siendo optimistas de voluntad y pesimistas de pensamiento "proteger" es la clave. Y es un término extremadamente complejo.
y no se hizo para aniquilar a sus ciudadanos ni a los ciudadanos de otros Estados (siempre con el optimismo de la voluntad).
Eso me recuerda a una cena veraniega de donde había, escritores y representantes de diversas ramas de eso que se ha dado en llamar Arte y políticos.
A alguien (no sé cuantos buenos vinos había tomado ) de ese gremio llamado Arte, ligeramente eufórico se le ocurrió citar la palabra "utopía" y digo la palabra porque no le vi al compañero ninguna pistola al cinto, es decir, el joven no dijo nada como "cuando escucho hablar de cultura...", un mal trago, se hizo un silencio abismal en el salón. Entonces una persona del mundo de la política se levantó muy aletrada y dijo a su vez :

¿Utópicos no?

Nosotros nos miramos así como si nos hubiesen sorprendido in fraganti ¿seremos o no seremos? Creo que a esas alturas ya no lo sabíamos.
Entonces el representante del mundo de la política continuó:
¿Con que "el padrecito Estado"? ¿todavía seguimos creyendo en el padrecito Estado? Cada uno debería pagarse su propia consumición.
Eso era muy grave, porque yo misma a punto de recibir el dinero de un premio , como invitada ,sólo tenía lo justo para un taxi.
Afortunadamente intervino alguien muy caritativo para recordar que todos estábamos invitados y nadie (en teoría, era un convidado de piedra).
Entonces me atreví ( a veces he sido muy atrevida, esa es mi perdición) a decir : No queremos un padrecito Estado, pero tampoco queremos un Estado padrastro.
El asuntó empeoró muchísimo. El gremio artistas y escritores continuó expresándose inadecuadamente, lo que llevó al representante político a decir "estos son los Larras de hoy".
Dios mío, la cosa no terminó ahí, sotto voce se escuchó "sí , pero ahora que se suiciden algunos políticos".
Hay días, nublados, que me entra una ligera paranoia (o severa, según) y pienso que algunos seguimos
pagando por aquella cena. Al fin y al cabo de eso se trataba.
Eso sí, ni aunque nos coloquen en el potro de tortura diremos jamás (por inverosímil, además de por peligroso) el nombre del representante político al que algún camarero mal pagado (imaginamos) debió servir el peor vino de la noche.

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Ojalá,

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No, no , Regla, somos seres con memoria (algunos) y entonces si tú hablas de Estado yo te puedo contar una anécdota. Hay anécdotas y anécdotas. Esta hacía al caso.
Pero, efectivamente, como cuenta Gibran en el vídeo que he añadido, las palabras no dicen. son un vehículo del pensamiento, y de ahí la infinitud de malentendidos peligrosos para la comunicación entre pares y también en la esfera política, social , económica. Etc.
Y leer entre líneas. Una vez a alguien se le ocurrió inventar la diplomacia, quizá para que el mundo no estallase en pedacitos. Y otro , como dice Manuel, optó por el contrato social.
Tú , Regla, como he comprobado, eres una partidaria de lo inefable.

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Sí, Verónica,

veronica pedemonte dijo:
No, no , Regla, somos seres con memoria (algunos) y entonces si tú hablas de Estado yo te puedo contar una anécdota. Hay anécdotas y anécdotas. Esta hacía al caso.
Pero, efectivamente, como cuenta Gibran en el vídeo que he añadido, las palabras no dicen. son un vehículo del pensamiento, y de ahí la infinitud de malentendidos peligrosos para la comunicación entre pares y también en la esfera política, social , económica. Etc.
Y leer entre líneas. Una vez a alguien se le ocurrió inventar la diplomacia, quizá para que el mundo no estallase en pedacitos. Y otro , como dice Manuel, optó por el contrato social.
Tú , Regla, como he comprobado, eres una partidaria de lo inefable.

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