Gaudium essendi: El gozo de ser

Red para transformarnos y transformar nuestro mundo, desde el gozo de ser.

Entre todos los miembros de GAUDIUM ESSENDI debemos encontrar un estilo de lecturas, películas, enlaces en internet, etc. que contribuyan al objetivo de nuestra red social: propiciar nuevos modos de pensar, sentir y actuar para transformar nuestro planeta, desde las dimensiones positivas y gozosas de la existencia.
En este foro propongo que hagamos sugerencias de lecturas, con un comentario orientativo.

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Respuestas a esta discusión

Hace tiempo que leí un libro pequeño, de reflexiones cortas, llamado "El libro de los abrazos" de Eduardo Galeano. Son pequeños relatos, que transmiten reflexiones del autor. Nos enseña a ver cosas cotidianas con otros ojos; leedlo, se lee muy fácil. Recuerdo uno de esos cuentos en el que un niño -impresionado por la inmensidad del mar -que acababa de conocer- le pide a su padre "papá, ¡ayúdame a mirar!". Creo que nos ayuda a ver la vida con otros ojos. Saludos a todos.

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http://www.mimesacojea.com/2008/10/ley-de-vida_4350.html Esta referencia me la hizo llegar un amigo tras invitarlo a esta red social en la que nos encontramos y tras visitarla y leerla me resultó interesante la forma de ver el mundo de su autor.

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Viajar en el tiempo.

Me atrevo a recomendar La máquina del tiempo de H. G. Wells.

Creo que ya poseemos una “máquina del tiempo, en cuanto podemos viajar a través de la historia, a través de la filosofía y a través de la psicología, y/o a través de la historia de la literatura para comprender al hombre actual, y también tenemos en la antropología un valioso instrumento para entender eso que llamamos evolución humana. Si viajamos a una aldea bosquimana los escucharemos hablar de los sueños, de su conocimiento del entorno y de su asombro ante la educación de sus hijos que se educan en escuelas extranjeras. Un jefe dijo “duermen en camas pero no oyen el sonido de la tierra, hablan inglés y desprecian nuestros conocimientos pero no saben cuales son las plantas curativas ni seguir las huellas de un animal. Yo soy el jefe porque no los obligo, porque tengo experiencia y puedo ver el futuro”.

Unas palabras de Wells:

«Me afligió pensar cuán breve había sido el sueño de la inteligencia humana. Habíase suicidado. Se había puesto con firmeza en busca de la comodidad y el bienestar de una sociedad equilibrada con seguridad y estabilidad, como lema; había realizado sus esperanzas, para llegar a esto al final. Alguna vez, la vida y la prosperidad debieron alcanzar una casi absoluta seguridad. Al rico le habían garantizado su riqueza y su bienestar, al trabajador su vida y su trabajo. Sin duda en aquel mundo perfecto no había existido ningún problema de desempleo, ninguna cuestión social dejada sin resolver. Y esto había sido seguido de una gran calma.
Una ley natural que olvidamos es que la versatilidad intelectual es la compensación por el cambio, el peligro y la inquietud. Un animal en perfecta armonía con su medio ambiente es un perfecto mecanismo. La naturaleza no hace nunca un llamamiento a la inteligencia, como el hábito y el instinto no sean inútiles. No hay inteligencia allí donde no hay cambio ni necesidad de cambio. Sólo los animales que cuentan con inteligencia tienen que hacer frente a una enorme variedad de necesidades y de peligros.”

Y ahora un fragmento de la teoría de la relatividad:

“La relatividad especial ha demostrado que el concepto de simultaneidad no es universal. Cada observador ubicado en su propio marco de referencia tendrá su propia percepción de qué sucesos ocurren en el pasado y cuáles en el futuro, ya que no hay una forma de identificar un punto exacto del universo como “el presente”. Sin embargo, cada observador puede encuadrarse en su individual flujo del tiempo, aunque su presente no sea universal.”

De manera que retroceder con nuestra mente hacia el día D o planear hacia el futuro no es tan descabellado.

Les dejo también este enlace a un vídeo que acabo de recibir:

http://www.dailymotion.com/video/kmCjkPIegO8hCXSXlw

Saludos

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Estupenda recomendación la del Libro de los abrazos. Para mí es un libro chiquitito y, a su vez muy grande y profundo; chiquitito por su formato y profundo en su contenido. Se me ha estropeado un poco porque, aunque lo mimo y lo conservo con cariño, tiene algunas esquinitas dobladas, a falta de separador de páginas.
Galeano entremezcla en El libro de los abrazos palabras e imágenes, textos escritos y dibujos del autor...
Gracias por recordárnoslo


jose carlos barranco dijo:
Hace tiempo que leí un libro pequeño, de reflexiones cortas, llamado "El libro de los abrazos" de Eduardo Galeano. Son pequeños relatos, que transmiten reflexiones del autor. Nos enseña a ver cosas cotidianas con otros ojos; leedlo, se lee muy fácil. Recuerdo uno de esos cuentos en el que un niño -impresionado por la inmensidad del mar -que acababa de conocer- le pide a su padre "papá, ¡ayúdame a mirar!". Creo que nos ayuda a ver la vida con otros ojos. Saludos a todos.

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Os recomiendo Espejos, de Eduardo Galeano.
Como el mismo autor explico en Sevilla el pasado 10 e mayo de 2008, el libro está escrito “desde el punto de vista de los que no salen en la foto”, que es una historia de invisibles, olvidados, vencidos… Y añadió: “la Historia siempre la escriben los vencedores para quedarse con la memoria es parte del botín”.
Nos contó el secreto sus historias, cómo encuentra las historias de su historia y que todos los días, cada mañana, halla material literario en los periódicos ("en lo que se recoge en la prensa y en lo que no, en lo que está y no está"); que su obra es una historia de toda una vida y una historia de escuchar esas otras voces. Voces que unas veces proceden de la indignación y otras del júbilo; una historia de historias pequeñitas. En resumen, sus Espejos son historias "oídas en la esquina de su casa o de hace 3.000 años". Galeano está seguro de que "las voces de la calle, las pequeñas historias sencillas" [como la de alguien que, viendo el mar por primer vez, preguntó qué río era aquél, con una sola orilla], son "un buen ojo de cerradura para contemplar el universo".
Él, que escribe "para desatar preguntas", para "cuestionar la opinión vestida de uniforme" por parte de "los grandes medios de comunicación, los Estados y las grandes empresas.
Durante la presentación de su libro, Galeano pensó en voz alta, se hizo preguntas en voz alta y, a la vez, nos las hacíamos todas las personas allí presentes. Explicó que, cuando era niño, había sido muy preguntón y que en realidad escribe para “desatar más preguntas, para estimular la curiosidad” porque esa es su manera cuestionar”. Así, por ejemplo, nos preguntó: cuántos son de verdad los "invadidos" muertos en Irak, "en una guerra que nació de una mentira y continúa en otra mentira". A pesar de tantas preguntas, Galiano está seguro de que, en la vida, no hay nada que no merezca ser reído; de que el carácter "cartesiano" de la izquierda ha resultado contraproducente y por eso defiende el lenguaje sentipensante, como dicen unos pescadores colombianos amigos suyos; de que "la palabra es sagrada", como en el guaraní, que utiliza el mismo vocablo para palabra y alma. Por eso, “quien miente la palabra traiciona el alma”.

Si no lo habéis leído, os lo recomiendo. Espejos, está compuesto por relatos breves que abarcan desde las cavernas hasta más allá de la caída del Muro de Berlín que sólo era un “murito” al lado de los grandes muros sociales que existen hoy. Por eso, el autor defiende que sus relatos están escritos con la intención de que se convierta en “un libro que rompa las fronteras del mapa y también las del tiempo”.

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Me acabo de empezar a leer Twelfth Night y no sé lo que dará, pero el principio es bueno, voy por la segunda o tercera escena del primer acto.

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veronica pedemonte dijo:
Viajar en el tiempo.
Me atrevo a recomendar La máquina del tiempo de H. G. Wells.
Creo que ya poseemos una “máquina del tiempo, en cuanto podemos viajar a través de la historia, a través de la filosofía y a través de la psicología, y/o a través de la historia de la literatura para comprender al hombre actual, y también tenemos en la antropología un valioso instrumento para entender eso que llamamos evolución humana. Si viajamos a una aldea bosquimana los escucharemos hablar de los sueños, de su conocimiento del entorno y de su asombro ante la educación de sus hijos que se educan en escuelas extranjeras. Un jefe dijo “duermen en camas pero no oyen el sonido de la tierra, hablan inglés y desprecian nuestros conocimientos pero no saben cuales son las plantas curativas ni seguir las huellas de un animal. Yo soy el jefe porque no los obligo, porque tengo experiencia y puedo ver el futuro”.

Unas palabras de Wells:

«Me afligió pensar cuán breve había sido el sueño de la inteligencia humana. Habíase suicidado. Se había puesto con firmeza en busca de la comodidad y el bienestar de una sociedad equilibrada con seguridad y estabilidad, como lema; había realizado sus esperanzas, para llegar a esto al final. Alguna vez, la vida y la prosperidad debieron alcanzar una casi absoluta seguridad. Al rico le habían garantizado su riqueza y su bienestar, al trabajador su vida y su trabajo. Sin duda en aquel mundo perfecto no había existido ningún problema de desempleo, ninguna cuestión social dejada sin resolver. Y esto había sido seguido de una gran calma.
Una ley natural que olvidamos es que la versatilidad intelectual es la compensación por el cambio, el peligro y la inquietud. Un animal en perfecta armonía con su medio ambiente es un perfecto mecanismo. La naturaleza no hace nunca un llamamiento a la inteligencia, como el hábito y el instinto no sean inútiles. No hay inteligencia allí donde no hay cambio ni necesidad de cambio. Sólo los animales que cuentan con inteligencia tienen que hacer frente a una enorme variedad de necesidades y de peligros.”

Y ahora un fragmento de la teoría de la relatividad:

“La relatividad especial ha demostrado que el concepto de simultaneidad no es universal. Cada observador ubicado en su propio marco de referencia tendrá su propia percepción de qué sucesos ocurren en el pasado y cuáles en el futuro, ya que no hay una forma de identificar un punto exacto del universo como “el presente”. Sin embargo, cada observador puede encuadrarse en su individual flujo del tiempo, aunque su presente no sea universal.”

De manera que retroceder con nuestra mente hacia el día D o planear hacia el futuro no es tan descabellado.

Les dejo también este enlace a un vídeo que acabo de recibir:

http://www.dailymotion.com/video/kmCjkPIegO8hCXSXlw

Saludos

Verónica, creo que el vídeo es muy bueno, una cosa me ha llamado la atención sobre las palabras de Wells "la inteligencia es necesaria cuando hay necesidad de cambio" No lo sé Verónica, el "cambio" me da miedo esa palabra, yo entiendo la palabra "necesidad". En un libro de texto de hace mucho tiempo decían que una de las definiciones de "inteligencia" era la capacidad del hombre o mujer para resolver problemas. Yo entiendo que tú desarrolles un arco, si quieres cazar con una flecha??, entiendo que crees una silla de ruedas, pero el cambio?Quizá la clave está en la palabra "necesidad" y no "cambio".

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Soledad Flaubert dijo:
Os recomiendo Espejos, de Eduardo Galeano.
Como el mismo autor explico en Sevilla el pasado 10 e mayo de 2008, el libro está escrito “desde el punto de vista de los que no salen en la foto”, que es una historia de invisibles, olvidados, vencidos… Y añadió: “la Historia siempre la escriben los vencedores para quedarse con la memoria es parte del botín”. Nos contó el secreto sus historias, cómo encuentra las historias de su historia y que todos los días, cada mañana, halla material literario en los periódicos ("en lo que se recoge en la prensa y en lo que no, en lo que está y no está"); que su obra es una historia de toda una vida y una historia de escuchar esas otras voces. Voces que unas veces proceden de la indignación y otras del júbilo; una historia de historias pequeñitas. En resumen, sus Espejos son historias "oídas en la esquina de su casa o de hace 3.000 años". Galeano está seguro de que "las voces de la calle, las pequeñas historias sencillas" [como la de alguien que, viendo el mar por primer vez, preguntó qué río era aquél, con una sola orilla], son "un buen ojo de cerradura para contemplar el universo". Él, que escribe "para desatar preguntas", para "cuestionar la opinión vestida de uniforme" por parte de "los grandes medios de comunicación, los Estados y las grandes empresas.
Durante la presentación de su libro, Galeano pensó en voz alta, se hizo preguntas en voz alta y, a la vez, nos las hacíamos todas las pers

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Regla, no sabría responder del todo a tu pregunta.
De repente he enlazado que H. G. Wells y Sigmund Freud fueron contemporáneos. Hay varios libros de Freud que tienen relación con nuestra charla: Tótem y Tabú. El Malestar en la cultura y Más allá del principio del placer.
No sé si Wells y Freud se habrían leído mutuamente, pero las reflexiones de Wells tienen mucho que ver con El malestar en la cultura. Otros autores recomendados por Manuel Ángel Váquez Medel, como Erich Fromm son más optimistas que Freud, discípulos "heterodoxos". Fromm y su "Psicoanálisis de la sociedad contemporánea"
Con respecto a una observación de Manuel de "realidad fragmentada" también se puede añadir Espejos recomendado por Soledad Flaubert que actualmente leo.

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Llevé muchos años sin leer casi nada; cuando retomé esta bendita adicción, fuí a la librería Beta, de la calle Asunción, y la dueña, amabilísima, me recomendó que leyera a Naguib Mahfuz (El Cairo, 1911, Nobel 1988), y, aunque me recomendó la Trilogía de El Cairo, (que devoré posteriormente con fruicción), lo hizo mucho más con una novela titulada "El espejismo"( 1948 Ed Plaza&Janés). Le hice caso y, gracias a aquella lectura, a aquella prosa enormemente descriptiva, comencé a vivir de nuevo este maravilloso mundo. Mi recomendación más entusiasta y mi agradecimiento a la dueña de la librería y, por supuesto, a Mahfuz

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¡Hola a todos! soy Mar y quisiera compartir con vosotros el último libro que me ha llenado, emocionado, divertido y lo más importante, no me ha dejado impasible. Se llama "La elegancia del erizo", con su prosa cargada de sencillez formal y su historia tan real, te hace volver a reafirmarte en algo: cuánto nos perdemos por la apariencia, por ese falso disfraz que nos lleva al pre-juicio... No me gusta destapar la magia del libro, sólo diré que se desarrolla en Francia, en un edificio en el que los inquilinos son de un nivel social alto y sin embargo la protagonista es la portera. Sólo espero que disfrutéis su lectura, su visión del mundo y que reflexioneis un poquito al respecto.

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Puesto que algunos de nosotros estamos charlando sobre cultura y civilización, y Enrique nos citó a Mead, recomiendo Sexo y temperamento en tres sociedades primitivas, de la antropóloga estadounidense Margaret Mead.

Añado un fragmento:

"A lo largo de este estudio hemos analizado detalladamente la personalidad que se asigna a cada sexo en tres pueblos primitivos. Hemos descubierto que los arapesh, sean hombres o mujeres, desarrollan una personalidad que nosotros, desde nuestro punto de vista llamaríamos "maternal" en lo relativo al cuidado de los niños y "femenina" en los aspectos sexuales. Allí los individuos son educados para que sean pacíficos, cooperativos y atentos con las necesidades de los otros, independientemente de su sexo; ademas, ni los hombres ni las mujeres arapesh consideran la sexualidad como una fuerza demasiado motivadora. En marcado contraste con estas actitudes, los mundugumor de ambos sexos son mucho más agresivos, afirman su sexualidad con más fuerza y en su personalidad encontramos poca ternura maternal; son lo que en nuestra cultura consideraríamos personas violentas e ingobernables. Sin embargo, ni los arapesh ni los mundugumor han desarrollado un contraste de personalidad entre uno y otro sexo. El ideal de varón arapesh es el de un hombre pacífico y comprensivo que está casado con una mujer como él; el de los mundugurnor el de un hombre violento y agresivo, con una mujer de carácter similar. Pero en la tercera tribu que hemos estudiado, la de los tchambuli, encontramos unas actitudes en relación al sexo que son precisamente el reverso de las que predominan en nuestra cultura: allí la mujer es la que domina, ordena y es fría emocionalmente, mientras que el hombre se muestra dependiente. "

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